Hojas de Inspiración

La magia de observar los pensamientos (por Lakshmi)

Rubén Guillén. prographimages@yahoo.com

Mientras comemos, pensamos en las tareas del siguiente día y al próximo momento enviamos un mensaje de texto. Esa es nuestra cotidianidad: vivimos en un mundo multitareas y en diversos ámbitos somos valorados por nuestra capacidad para pensar en muchas direcciones. Los budistas llaman a este estado mental agitado mente de mono; un movimiento caótico que desequilibra el ser.

Durante el día nos sentimos orgullosos por esta rapidez, pero al caer la noche podemos experimentar fatiga mental y puede ser difícil descansar profundamente o sentir paz. En nuestras sociedades podemos reconocer que esta actividad excesiva ha traído eficiencia y beneficios, pero al mismo tiempo debemos ser conscientes de que estos estados de aceleración nos han causado a los seres humanos cansancio, insomnio y ansiedad.

Como bien lo han señalado diversas tradiciones de oriente, nuestra vida está gobernada por nuestro ser mental. Si nos observamos cuidadosamente vivimos en una montaña rusa de pensamientos que se entrelazan. Y este caudal solo se interrumpe con pequeños momentos, donde todo nuestro ser (cuerpo, emociones, mente) es absorbido por un instante de unidad.

La belleza en la naturaleza, el encuentro con el ser amado o la intimidad con lo sagrado pueden suscitar una unificación y elevación de la consciencia. En estos instantes la mente dispersa se concentra en una sola dirección y el sentimiento de lo sublime nos lleva más allá del análisis, para mostrarnos la esencia de eternidad en el mundo. Estos momentos nos llenan e dicha, independiente de posesiones, logros o satisfacción de deseos; son relámpagos que pueden provocar realizaciones, traer inspiración a la vida y dar un vuelco a la existencia.

Nuestra plenitud tiene una relación intrínseca con el contacto con esta esencia sagrada y eterna de la vida. Por ello, en medio de la velocidad y dispersión de nuestra mente, se hace imprescindible encontrar métodos para ser conscientes sobre los movimientos de nuestros pensamientos. El primer peldaño consiste en observar la mente.

Pero nos preguntaremos: ‟¿cómo puedo observar mis pensamientos?ˮ. Existen prácticas sencillas como la siguiente: debemos sentarnos con la espalda recta, cerrar los ojos, ser conscientes del ritmo de la respiración y cuando nos sintamos un poco más calmados, nos preguntamos ‟¿cuál será mi próximo pensamiento?ˮ En ese instante debemos esperar atentamente la respuesta. Entonces seremos testigos de la magia de observar los pensamientos, pues se producirá un vacío en el torrente habitual de la mente y aparecerá un instante de consciencia del Ser.

Al comienzo aparecerán muchos pensamientos y se deben dejar fluir. Sin embargo, con esta práctica ese caudal se convertirá en silencio. A medida que se experimenta la unidad y se entra en la magia de observar es posible pasar de ser gobernado por caballos salvajes de los pensamientos a ser su jinete y maestro.

Esta práctica meditativa nos traerá calma y claridad en la mente, las emociones y el cuerpo, y nos permitirá estar más conscientes de los instantes que llenan de sentido la existencia. Esta observación, o consciencia testigo, es una invitación a vivir más en el presente y a darnos cuenta de que la belleza y la sacralidad caminan a nuestro lado.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Basic HTML is allowed. Your email address will not be published.

Subscribe to this comment feed via RSS

A %d blogueros les gusta esto: